
El último reporte preliminar de CONAF, emitido a las 09:00 horas de este sábado, confirma que Ñuble y Biobío se mantienen en Alerta Roja por incendios forestales, mientras otras regiones del país presentan distintos niveles de alerta preventiva.
El panorama nacional de incendios forestales continúa siendo complejo. Según el informe preliminar de CONAF, hasta esta mañana se registran 15 incendios en combate, 46 controlados y 2 extinguidos en distintas regiones del país. La situación más crítica se concentra en Ñuble y Biobío, donde SENAPRED mantiene vigente la Alerta Roja por la magnitud de los siniestros.
En Ñuble, los focos más relevantes se ubican en las comunas de Ránquil y Quillón, con el incendio “Perales” que ya ha consumido 5.100 hectáreas, y “Monte Negro” que afecta 1.500 hectáreas. A pesar de los esfuerzos de brigadistas y equipos aéreos, las condiciones climáticas han dificultado el control total de estos siniestros. En paralelo, se reporta que los incendios “Rahul Bajo” en Ñuble y “Reserva Ñuble” en Pinto fueron declarados como controlados.
La región del Biobío enfrenta también una situación crítica, con incendios de gran extensión como “Trinitarias” en Concepción, que ha consumido 15.541 hectáreas, y “Rancho Chico”, también en Concepción, con 7.231 hectáreas afectadas. Otros focos relevantes en la zona son “Rucahue Sur” en Laja y “San Lorenzo” en Florida, que suman más de 8.000 hectáreas quemadas.
En La Araucanía, SENAPRED mantiene Alerta Amarilla, con el incendio “Codihue” en Nueva Imperial que ha afectado 856 hectáreas. En tanto, O’Higgins, Maule y Aysén se encuentran bajo Alerta Temprana Preventiva por amenaza de incendios forestales, lo que refleja el riesgo latente en gran parte del territorio nacional.
Finalmente, en la Región Metropolitana se informó la extinción del incendio “El Tapihue” en Tiltil, que consumió 1.600 hectáreas. Otros focos, como “Alboyanco” en Angol y “El Lingue Bajo 4” en Lumaco, fueron declarados controlados, mientras que “Punta de Parra II” en Tomé permanece bajo observación. El balance nacional evidencia que, aunque se han logrado avances en el control de varios incendios, Ñuble y Biobío siguen siendo las zonas más afectadas y demandan máxima atención de las autoridades y equipos de emergencia.
