
- Recinto de Chillán es el del mayor sobrepoblación con un 189% de su capacidad. En los últimos 5 meses la población penal en la región aumentó en 222 nuevos reclusos.
Una sostenida alza de sobrepoblación llevan los recintos penitenciarios en la Región de Ñuble en lo que va del año, con un promedio del 144,6% superando la media nacional de 131,8%. Lo anterior, actualizado a las cifras del 30 de mayo del presente año según informó a Crónica Chillán la Dirección Regional de Gendarmería de Ñuble, se traduce en un total de 1.132 personas detenidas en los recintos de la región.
Desglosado por recinto (ver recuadro), considerando Chillán que es el de mayor capacidad, la ocupación y su porcentaje de sobrepoblación alcanzan al 30 de mayo del presente 2024, un total del 189% de sobrepoblación, una población penal de 720 personas, y con una capacidad de diseño solo para 376. Le siguen a la capital ñublensina San Carlos un 183% y Yungay con un 184% de sobrepoblación.
Lo anterior reitera una demanda levantada por años en Chillán y todo Ñuble, y que recae en la necesidad de contar con una nueva cárcel, infraestructura que permitiría junto con aumentar la capacidad de reclusión penal, reducir el riesgo inminente que conlleva una cárcel en pleno centro de Chillán, y que para el terremoto del 27 de Febrero del 2010, ocasionó grandes estragos con la fuga masiva de sus detenidos y una alarma generalizada en la población chillaneja y ñublensina.
Para el presidente de la ANFUP Ñuble, Cristian Montecinos Fuentes, “efectivamente en la actualidad nos encontramos con niveles de hacinamiento que están en sintonía o sobre la media de la realidad nacional, lo que trae consigo efectos colaterales negativos, no solo en las condiciones de habitabilidad para los privados de libertad, sino que en la convivencia en horarios de encierro en dependencias colectivas, dónde se producen riñas u agresiones con mayor frecuencia en personas que tienen como único método de resolución de conflictos la peleas o agresiones con armas blancas o elementos contundentes”.
El dirigente gremial agrega que la situación hace más complejo cada día intentar mantener el orden y control al interior de los recintos, “toda vez que a esa mezcla de hacinamiento e infraestructura precaria le agregas el consumo de distintas sustancias psicotrópicas por la mayoría de los privados de libertad, más el ingreso de una gran cantidad de extranjeros quienes traen consigo patrones y códigos criminales diferentes y que son replicados por muchos de los reclusos nacionales, terminas trabajando en un espacio donde hoy en día te desafían y te enfrentan cuando se intenta poner orden y control al interior de las cárceles”.
Otro alcance que realiza Montecinos, radica en lo que a su juicio es una “pésima distribución” de la dotación de funcionarios de gendarmería, pese a que destaca que la cantidad de estos en los recintos de la región es alta.
“Ñuble es una de las regiones bendecidas en dotación de funcionarios pero con una pésima distribución cuando analizas los rangos comparativos entre cantidad y compromiso delictual de internos versus dotación en unidades penales y especiales de la región”, expresa el presidente gremial, cerrando que tal y como ya ha anticipado, que al presente ritmo de crecimiento el penal más grande de la región, Chillán, “podría llegar a un colapso al 2025”.
Tal como menciona Montecinos, desde enero a mayo del 2024, la cantidad de población penal pasó de 910 a 1.132, aumentando en 222 nuevos reclusos en solo 5 meses. En tanto los extranjeros totalizan 81, predominando la población boliviana (28), venezolana (26) y colombiana (15).
“Crisis carcelaria evidente”
Para el diputado Frank Sauerbuam la crisis carcelaria es evidente no solo en Ñuble sino que en todo el país, condicionada además entre otras cosas en la cantidad de detenciones preventivas y las mejoras en las capacidades investigativas de los tribunales, llamando a “tener que hacernos cargo de esta nueva realidad delictual en Chile, haciendo una diferencia entre el crimen organizado y el narcotráfico y la delincuencia común, además de la segregación dentro de las propias cárceles debe ser una prioridad, porque o sino transformamos esto en escuelas del delito que hacen que vayamos acrecentando la problemática delictual”.
Sauerbaum reitera la necesidad y una pronta decisión del Ejecutivo de contar con una nueva y moderna cárcel en Ñuble, así como la imperiosa necesidad de sacar el actual penal del centro de Chillán.
“Esperamos que pronto se decida tener una cárcel moderna que se pueda sacar del centro de la ciudad de Chillán. Lamentamos que no se haya comunicado eso, o parte de eso en la Cuenta Pública presidencial, pero entendemos que el Ministerio de Justicia está trabajando en una cárcel para tener no solamente en Ñuble, sino que para tener en otras regiones del país, y aumentar la capacidad de otras donde sí se pueden hacer crecer como la de Rancagua y las del norte, que son fácilmente ampliables. Pero claramente nosotros requerimos una cárcel más moderna que tenga una segregación que permita la rehabilitación de quienes hoy día son delincuentes de baja peligrosidad”, concluyó el parlamentario.
