Chillán - Chillán Viejo

Más de 60 jóvenes Adventistas vivieron una semana inolvidable de servicio en la comuna histórica

Más de 60 jóvenes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día vivieron una semana llena de entusiasmo y compromiso en Chillán Viejo. Todo esto en el marco del Proyecto Caleb,  iniciativa, que cada año invita a los jóvenes a dedicar sus vacaciones a servir a quienes más lo necesitan, esta vez se centró en brindar apoyo y esperanza a las comunidades chillanvejanas.

Desde el lunes 16 hasta el domingo 22 de febrero, estos jóvenes se movilizaron con el objetivo de transformar vidas a través de diversas acciones voluntarias. Uno de los principales focos fue la habilitación de cuatro viviendas, donde aportaron soluciones de habitabilidad a familias vulnerables, permitiéndoles contar con un espacio digno y acogedor. Además, realizaron tareas de limpieza en tres terrenos, contribuyendo a embellecer y mejorar el entorno de la comunidad.

“Este es voluntariado que alberga a más de 60 jóvenes que participan activamente de esta iglesia, se pusieron a disposición de un trabajo de casos sociales que fueron focalizados por nuestra dirección de desarrollo comunitario. Realizamos ahí un trabajo colaborativo en cuanto a materiales, se realizaron un cambio de techumbre, limpieza de sitios que están en muy mal estado, limpieza de bandejones y áreas verdes de nuestra comuna que no las podíamos abordar por cuestión de tiempo y extensión”, aseguró el alcalde Jorge del Pozo

Pero la labor de estos voluntarios no se limitó solo a tareas físicas. Durante la semana, impulsaron una escuela de vacaciones en el sector de El Quillay, un espacio pensado para que niños y jóvenes puedan disfrutar, aprender y compartir en un ambiente seguro y enriquecedor. La iniciativa ha sido recibida con entusiasmo por parte de la comunidad, que valora el esfuerzo de los jóvenes por ofrecer un momento de alegría, educación y unión social, especialmente en días de descanso.

“Ese espíritu es el que los jóvenes buscan replicar, el de dar la milla extra, el de ir más allá de que cuando en verano todos están descansando de vacaciones, los chicos están a disposición de la comunidad y salen a demostrar el amor del señor sirviendo al prójimo. Tocamos las puertas y Dideco nos abrió las puertas y pudimos empezar a coordinar el proyecto”, confirmó  Rodrigo Vargas, coordinador a nivel regional de los proyectos Caleb y del Ministerio Joven de la Iglesia Adventista

Cabe destacar que el proyecto Caleb, es una iniciativa que promueve la participación voluntaria de los jóvenes adventistas en acciones de servicio social y evangelismo, donde también busca impactar positivamente a las comunidades atendidas. En esta ocasión, sirvió como una oportunidad perfecta para demostrar que la esperanza y el amor son las mejores herramientas para generar cambio.

Los participantes han sido un ejemplo de compromiso, dedicación y solidaridad, poniendo en práctica los valores cristianos que los inspiran a servir sin esperar nada a cambio, movidos por el espíritu de ayuda y amor al prójimo.

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