Sala Marta Colvin de la UBB exhibe legado pictórico de Eduardo Meissner
Hasta el 27 de agosto, la Sala Marta Colvin del Centro de Extensión de la Universidad del Bío-Bío albergará la exposición “Ruta epistémica de un quehacer pictórico”, dedicada al destacado artista y académico Eduardo Meissner Grebe (1932–2019). Organizada por la Corporación Cultural Ñuble 21 en conjunto con la Dirección de Extensión de la UBB, la muestra invita a recorrer la trayectoria de un creador cuya obra estuvo marcada por la observación de la naturaleza, la experimentación plástica y una permanente reflexión sobre el paisaje, la geometría y las formas orgánicas.
La exposición reúne 23 pinturas realizadas en óleo y acrílico, representativas de distintas etapas de su producción artística, ofreciendo al público la oportunidad de conocer la evolución de un legado que continúa siendo un referente para las artes visuales del sur de Chile.
Durante la inauguración de la muestra, Rosemarie Prim, esposa del artista, expresó su profunda emoción al participar en la inauguración de la muestra dedicada a Eduardo Meissner, con quien compartió 56 años de vida. “Es una gran alegría y una emoción muy especial encontrarnos hoy reunidos para presentar y recordar la gran obra de Eduardo, mi esposo y compañero de vida”, afirmó.
Asimismo, manifestó su deseo de que las nuevas generaciones se acerquen a conocer su legado artístico. “Espero que los jóvenes descubran en su obra una fuente de inspiración y comprendan que el arte es una manera de expresar lo que sentimos, de dejar una huella y de trascender en el tiempo”, señaló. Agregó que, aunque el artista ya no está físicamente presente, “permanece en cada una de sus pinturas, en sus enseñanzas y en el cariño de quienes lo conocieron”, porque en cada obra dejó plasmada su mirada, sensibilidad e imaginación.
Arte y nuevos significados
En tanto, la prorrectora de la Universidad del Bío-Bío, Dra. Angélica Caro, destacó que constituye un honor abrir las puertas de la Sala Marta Colvin para recibir la exposición. Asimismo, explicó que el concepto de “ruta epistémica” cobra un significado especial para una universidad, pues alude a un camino hacia el conocimiento. “El arte, al igual que la ciencia, investiga, formula preguntas, experimenta y genera nuevos saberes, ampliando la sensibilidad y ofreciendo distintas formas de comprender la realidad y de otorgar nuevos significados a nuestro entorno”, ilustró.
Por su parte, María Eugenia Uribe, presidenta de la Corporación Cultural Ñuble 21, destacó la importancia de traer a Chillán una muestra de la obra del destacado artista. Asimismo, valoró el trabajo del curador Alfonso Castellón y expresó su satisfacción por la amplia convocatoria de artistas, escritores, autoridades y representantes del mundo cultural. Agradeció especialmente el respaldo brindado por la Universidad del Bío-Bío y la confianza de Rosemarie Prim al facilitar las obras de Meissner para que fueran apreciadas por la comunidad.
“Lo esencial es invisible a los ojos”
El crítico de arte y curador de la muestra Alfonso Castellón señaló que “Eduardo Meissner presenta una propuesta que explora la tensión entre lo visible y lo que se resiste a ser nombrado, tomando como eje la noción del nudo borromeo (Lacan). En su obra, deja ver su premisa acerca de que los fenómenos sensoriales del mundo físico deben servir de correlato para una creación plástica. Su condición clínica desde temprana edad, lo empuja a sustituir la vivencia física por la observación microscópica; en lugar de correr por el paisaje, él comienza a observar de forma obsesiva las estructuras ocultas. Para un joven que dependía de una sustancia invisible (la insulina) para que sus células absorbieran energía, la idea de que “lo esencial es invisible a los ojos” era una certeza biológica cotidiana. Así, su trabajo pone en diálogo tres registros -lo Imaginario, lo Simbólico y lo Real, para mostrar cómo se entrelazan y sostienen mutuamente, la experiencia del sujeto y la percepción estética”, describió.
Artista integral
A su vez, Rodrigo Villalobos, director de Extensión UBB y antiguo estudiante de Meissner, destacó que el artista era una persona integral, capaz de transmitir una alegría contagiosa que se percibía en los pasillos de la Universidad y que convocaba naturalmente a estudiantes y colegas.
Asimismo, resaltó la cercanía y complicidad que construía con quienes compartían su trabajo, cualidades que, a su juicio, también se reflejan en su producción artística. En ese contexto, invitó a recorrer la exposición desde esa misma intimidad y conexión que caracterizaban al maestro.