Gremio de Taxibuses de Chillán advierte complejo escenario por alzas del diésel y pide agilizar compensaciones
Su preocupación por el sostenido incremento del precio del diésel y sus consecuencias para la continuidad operacional del transporte público urbano manifestó la Asociación Gremial de Dueños de Taxibuses Urbanos de Chillán, ante una nueva alza de los combustibles, que el gremio identifica como la quinta desde el 26 de marzo. Su presidente, Humberto Llanos Cerda, advirtió que el encarecimiento de los costos operacionales está generando una creciente presión financiera sobre las empresas del sector, especialmente porque el sistema de transporte regulado no permite a los operadores modificar libremente el valor de los pasajes.
“Como gremio, como sector del transporte urbano de pasajeros, nos preocupan en demasía las alzas constantes”, señaló Llanos. Según explicó, la situación complica cada día la operación, debido a que no existe autonomía para recuperar mediante la tarifa los mayores costos operacionales. El dirigente indicó que este problema no afecta exclusivamente a Chillán, sino también a sistemas regulados de ciudades como Antofagasta, Calama, Valparaíso, Rancagua, Concepción, Valdivia, Puerto Montt y Temuco.
El presidente del gremio precisó que el actual mecanismo de congelamiento tarifario considera compensaciones calculadas mediante un polinomio compuesto por cuatro factores, de los cuales solo uno corresponde al diésel. En consecuencia, sostuvo, los recursos entregados no reflejan íntegramente el aumento efectivo del combustible. A esta situación se suma un desfase cercano a 60 días en los pagos, lo que profundiza los problemas de liquidez de las empresas. Diariamente, los propietarios de taxibuses deben cargar combustible para mantener sus servicios operativos, mientras que las compensaciones por esos mayores costos llegan varias semanas después.
Frente a este escenario, la Asociación Gremial de Dueños de Taxibuses Urbanos de Chillán solicitó al Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones reducir el desfase en los pagos mensuales de las compensaciones para aliviar la presión financiera sobre los operadores. No obstante, el gremio subrayó que su aspiración de fondo no es depender permanentemente de subsidios, sino avanzar hacia una revisión y actualización responsable del cuadro tarifario que permita recuperar el equilibrio económico del sistema. En algunos servicios de Chillán el pasaje es de $480, valor que la asociación considera el más bajo del país y que, según advierte, resulta insuficiente para cubrir los costos de operación. La entidad insistió en buscar una solución que resguarde tanto la continuidad del servicio como el acceso de los usuarios al transporte público.