Ni Boric, ni Kast los recibieron: Familia de Amanda exige respuesta del Estado tras llegar a La Moneda por medicamento de alto costo
Tras culminar una caminata de concientización y protesta desde Chillán hasta el Palacio de La Moneda, los padres de Amanda Leiva Monroy —niña de 7 años diagnosticada con neuroblastoma en etapa 4— emplazaron duramente a las autoridades tras no recibir respuestas concretas del Gobierno para financiar la administración y aranceles de un tratamiento de alto costo que podría salvar la vida de su hija. A pesar de que la menor cuenta con dosis del medicamento Naxitamab donadas desde el extranjero y de los avances positivos en su salud, la familia debe costear cerca de 20 millones de pesos mensuales en clínicas privadas al no contar con cobertura ni administración garantizada en el sistema público de salud.
Durante la manifestación frente a la sede de Gobierno, Luis Leiva, padre de la menor, cuestionó la efectividad de las vías institucionales y la falta de recepción por parte del Ejecutivo. "¿De qué sirve la Ley del Lobby? ¿De qué sirve un mecanismo dispuesto por el Estado para poder dar respuesta a las familias que buscan solucionar problemas tan complejos como el nuestro, en el que estamos buscando salvar la vida de nuestra hija con un medicamento de alto costo? No tenemos respuesta... Esto ya no es un problema de Gobierno: es un problema de Estado, un problema político-social en el que las familias que enfrentamos estos difíciles diagnósticos debemos salir a luchar solas", criticó Leiva, haciendo un llamado a los medios de prensa, figuras públicas y a la ciudadanía a sumarse a la campaña para visibilizar la causa, pues ya en un intento previo no lograron ser recibidos durante el Gobierno de Gabriel Boric, misma situación ahora en el Gobierno de José Antonio Kast.
Por su parte, Lidia Monroy, madre de Amanda, destacó el respaldo de la ciudadanía a lo largo de las movilizaciones y el impacto que la campaña "Unidos por Amanda" ha tenido en la evolución médica de la pequeña. "Si bien se nos han cerrado puertas a nivel institucional y de autoridades, la puerta de la gente es la que siempre se ha abierto... Gracias a todos ustedes, nuestra hija el día de hoy va corriendo cerca de nosotros", expresó Monroy al finalizar la travesía, reflejando la evidente mejoría en el estado de salud de Amanda frente al diagnóstico inicial que la situaba únicamente en cuidados paliativos.
El caso de la niña chillaneja ha abierto un intenso debate en el país sobre el alcance de las leyes de financiamiento sanitario para enfermedades raras o de alto costo —como la Ley Ricarte Soto— y la burocracia que enfrentan los pacientes ante medicamentos de última generación. La familia concluyó su jornada frente al Palacio de Gobierno reafirmando su determinación junto a los manifestantes y adherentes bajo la consigna: "¡Si Amandita no se rinde, nosotros tampoco!".