Ñuble

Ñuble reúne a sector público, academia y productores en torno a influenza aviar en seminario UdeC

Con un llamado a fortalecer la bioseguridad como una práctica esencial y no opcional, se realizó el 8° Seminario de Avicultura Sustentable, instancia que en su versión 2026 puso el foco en la influenza aviar y las medidas preventivas necesarias para proteger la producción regional.

La actividad, organizada por la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Concepción, en conjunto con la Seremi de Agricultura de Ñuble y la colaboración de INDAP y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), convocó a investigadores, productores, empresarios y autoridades, en un espacio que conectó el conocimiento técnico con la realidad productiva del territorio.

La encargada de la Unidad Avícola de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UdeC, Dra. Makarena Rubilar, explicó la necesidad de este enfoque: “En esta versión quisimos enfocar la jornada en influenza aviar y bioseguridad, considerando el escenario sanitario actual y la necesidad de seguir fortaleciendo el trabajo coordinado entre la academia, los servicios públicos y los sistemas productivos, tanto industriales como de traspatio. Como Universidad de Concepción, creemos que parte de nuestro rol es justamente contribuir desde el conocimiento, la formación y la vinculación con el medio, promoviendo instancias que permitan acercar herramientas útiles, fortalecer redes de colaboración y aportar al desarrollo del sector avícola regional”, señaló.

Desde SAG Ñuble, el encargado regional pecuario, Javier Capponi, advirtió que la actual situación presenta características diferentes al brote de 2023, lo que obliga a reforzar las medidas de vigilancia y prevención en todos los niveles productivos. “La situación es bastante compleja. En Ñuble actualmente tenemos 5 focos de influenza aviar que se concentran, al igual que la mayor parte de la producción avícola de la región, en el valle”, indicó.

Explicó además que todos los casos detectados están asociados a sistemas de traspatio y vinculados a la presencia de espejos de agua, como tranques y lagunas, lo que demuestra el rol del contacto entre aves silvestres y domésticas en la propagación del virus.

Ñuble es una región con una importante concentración avícola. Actualmente, el SAG mantiene catastrados más de 7 mil tenedores de aves y 46 planteles industriales, con una distribución altamente atomizada en el valle central, donde se concentra una alta densidad de aves.

En este contexto, Capponi detalló el protocolo que se activa ante la sospecha de un caso: “Ante una denuncia se realiza el muestreo de las aves y, una vez confirmado un brote, se establece una zona de protección de 1 kilómetro en torno al caso positivo confirmado para traspatio y de 3 kilómetros en el caso de planteles industriales. A esto se suma una zona de vigilancia adicional de 2 kilómetros para traspatio y de 7 kilómetros para planteles”, explicó.

Estas medidas implican un trabajo intensivo en terreno, que implica el catastro del 100% de las personas que tienen aves en la zona y la ejecución de tres inspecciones clínicas en un mes en cada establecimiento, para descartar la presencia del virus en el área vigilada.

Junto con el control sanitario, el SAG ha reforzado el componente preventivo a través de una estrategia de difusión y educación dirigida a productores y comunidad, con una fuerte campaña comunicacional a través de redes sociales, medios de comunicación y charlas con la comunidad y asesores técnicos.

“Si algo tenemos que tener claro es que uno de los aprendizajes del año 2023 es que la bioseguridad hoy no es un tema voluntario o una recomendación, sino una exigencia como requisito obligatorio para los tenedores de aves, indistintamente de si son de planteles industriales o de traspatio”, subrayó Capponi.

Asimismo, recordó la importancia de la formalización y la detección oportuna: “Es fundamental que los predios estén inscritos en el SAG y que los tenedores de aves estén atentos a síntomas de alerta y denuncien oportunamente”. Para ello, el Servicio dispone de canales de atención: Teléfono: 223451100, de lunes a viernes y el WhatsApp: +56 9 38663611, los fines de semana.

El seremi de Agricultura de Ñuble, Juan Luis Enríquez, destacó este tipo de instancias, que permiten entregar herramientas concretas al sector en un contexto de riesgos sanitarios.

“Como Seremi de Agricultura de Ñuble, valoramos profundamente el rigor científico de la academia y el esfuerzo incansable de quienes trabajan nuestra tierra. Esta iniciativa es una respuesta concreta a las necesidades de nuestros productores, entregando herramientas reales para defender su sustento en el marco de nuestra seguridad productiva. Nuestro presidente, Juan Antonio Kast ha sido claro: el Estado debe estar al servicio de quienes producen, asegurando su libertad de emprender y la certeza jurídica de sus inversiones.

Hoy, nuestra región es el tercer polo productor de huevos a nivel nacional, aportando el 9,1% de la producción y existencia de agroposturas de todo Chile. Este sector no solo alimenta al país, sino que es un motor económico que genera cerca de 1500 empleos en nuestras 21 comunas, inyectando dinamismo a la economía local”.

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