
Más de 100 estudiantes participaron en una jornada organizada junto al Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI), instancia que abordó la relación entre cultura, territorio y atención en salud.
(Prensa IST, 1/6/26). – ¿Cómo influye la cultura en la forma en que las personas comprenden la salud, la enfermedad y los procesos de atención? Esa fue una de las preguntas que orientó la jornada de salud intercultural desarrollada en el patio techado de la sede Gamero de Santo Tomás Chillán, actividad que reunió a más de 100 estudiantes del área de Salud junto a representantes del Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI) del Servicio de Salud Ñuble y a cultoras de la tradición mapuche.
La iniciativa permitió a los estudiantes conocer aspectos de la cosmovisión mapuche y reflexionar sobre la importancia de incorporar competencias culturales en el ejercicio profesional, especialmente en regiones donde conviven distintas identidades y tradiciones.
Andrea Reyes, encargada del programa PESPI del Servicio de Salud Ñuble, explicó que uno de los objetivos de estas actividades es acercar a los futuros profesionales a las realidades socioculturales presentes en el país.
“Desde el programa de pueblos originarios nos interesa mucho llegar con esta información a los estudiantes del área de salud para que puedan conocer más sobre salud intercultural. En Ñuble trabajamos principalmente con comunidades mapuche y desarrollamos acciones orientadas a disminuir brechas de equidad en salud. Durante esta jornada conversamos sobre la cosmovisión mapuche y sobre el trabajo que realizamos como programa”, señaló.
La actividad incluyó la participación de dos sanadoras mapuche, una de ellas machi, quienes compartieron experiencias vinculadas a la comprensión del bienestar, el vínculo con el entorno y las prácticas tradicionales que forman parte del patrimonio cultural de sus comunidades.
Para Claudia Vargas, directora del área de Salud de Santo Tomás Chillán, el encuentro permitió ampliar la mirada de los estudiantes respecto de los factores culturales que intervienen en los procesos de atención.
“Nos han traído un mundo muy significativo para comprender otras formas de relacionarse con la salud y el bienestar. La participación de las sanadoras mapuche generó un espacio de escucha y aprendizaje que mantuvo a nuestros estudiantes muy involucrados. Además, pudimos constatar que muchos de ellos tienen ascendencia mapuche, por lo que este tipo de instancias también contribuye al reconocimiento de sus propias identidades culturales”, afirmó.
Desde la experiencia estudiantil, la jornada fue valorada como una oportunidad para comprender que la atención en salud involucra dimensiones biológicas, sociales y culturales.
Yamira Hernández, estudiante de Técnico en Enfermería, destacó que estos conocimientos pueden fortalecer la relación entre los equipos de salud y las personas usuarias.
“Estas actividades son importantes porque nos ayudan a entregar una atención más integral. También permiten comprender mejor las características culturales de las personas que atendemos. En mi caso tengo ascendencia mapuche y considero valioso conocer estos saberes, porque contribuyen a entender distintas formas de concebir el cuidado y el bienestar”, comentó.
