
Autoridades desarrollaron una fiscalización interinstitucional en aserraderos de Quirihue para reforzar el control sobre la trazabilidad de la madera, verificar el cumplimiento de la normativa vigente y prevenir delitos asociados al robo y comercialización ilegal de productos forestales, en el marco del Plan Contra el Crimen Organizado.
Con el objetivo de prevenir el delito de sustracción de madera y fortalecer la fiscalización de la actividad forestal en la provincia de Itata, el Delegado Presidencial Provincial de Itata, Tomás Landaeta, encabezó junto al Seremi de Seguridad Pública de Ñuble, Héctor Ponce, una fiscalización conjunta a aserraderos de la comuna de Quirihue, instancia que contó además con la participación de personal de la Patrulla Forestal de Carabineros, funcionarios del Servicio de Impuestos Internos (SII) y de la Corporación Nacional Forestal (CONAF).
La intervención se desarrolló en el km 2 del camino a Cobquecura, específicamente en el aserradero Chanper Limitada, en el marco de la Ley N°21.488, normativa que sanciona el delito de sustracción de madera y fortalece los mecanismos de control sobre su transporte, acopio y comercialización.
Durante el procedimiento, los equipos fiscalizadores verificaron antecedentes de los recintos inspeccionados, revisaron documentación asociada al origen y trazabilidad de la madera, además de efectuar inspecciones preventivas destinadas a detectar posibles irregularidades relacionadas con el acopio y comercialización de productos forestales.
El Delegado Presidencial Provincial de Itata, Tomás Landaeta, destacó que este tipo de acciones “forman parte del Plan Contra el Crimen Organizado impulsado por el Gobierno, el cual contempla una estrategia coordinada para combatir distintos delitos que afectan a los territorios, entre ellos el robo de madera. Estas fiscalizaciones permiten fortalecer el control, dar mayor seguridad a la actividad forestal legal y entregar tranquilidad a las comunidades de la provincia”.
Por su parte, el Seremi de Seguridad Pública de Ñuble, Héctor Ponce, señaló que estas fiscalizaciones “se enmarcan dentro del trabajo permanente que se está desarrollando en la región de Ñuble para enfrentar el crimen organizado y reforzar las capacidades preventivas y de control en coordinación con distintas instituciones del Estado”.
En tanto, Mauricio Pedraza, representante de CONAF, explicó que “estas fiscalizaciones buscan verificar que la madera que se encuentra en proceso de acopio o comercialización cuente con toda la documentación necesaria, que exista concordancia con los volúmenes declarados y que se mantengan vigentes los respectivos planes de manejo forestal. En esta oportunidad, el aserradero Chanper de Quirihue cumplió con toda la normativa exigida”.
La jornada permitió reforzar el trabajo interinstitucional orientado a proteger la actividad forestal legal, promover el cumplimiento de la normativa vigente y contribuir a la prevención del robo de madera, delito que genera importantes perjuicios económicos y sociales en las zonas forestales del país.
Finalmente, las autoridades indicaron que continuarán desarrollando servicios preventivos y fiscalizaciones especializadas en distintos puntos de la región, con el propósito de resguardar el patrimonio forestal, fortalecer la seguridad en los territorios y avanzar en la persecución de delitos asociados al crimen organizado.

