
Un importante paso para la conectividad y la seguridad vial de Ñuble se concretó formalmente tras confirmarse la adjudicación del Tramo I del esperado proyecto de reposición de la Ruta N-59-Q, eje estratégico que une las comunas de Chillán Viejo y Yungay.
La iniciativa sectorial, impulsada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), contempla una histórica inversión pública que asciende a los $19.487 millones de pesos, consolidándose firmemente como una de las mayores apuestas de infraestructura vial en la zona durante el último tiempo.
“Sin duda este proyecto es muy importante para la región de Ñuble porque es una obra de infraestructura vial esencial para los Ñublensinos con una inversión de casi 19.500 millones de pesos que le va a mejorar la vida a miles de Ñublensinos. Tras una serie de dificultades administrativas que retrasaron este proyecto, sin duda esta obra va a constituir un corredor vial, clave para seis comunas de la región de Ñuble y también va a implicar una alternativa a la Ruta 5 Sur”, confirmó Diego Sepúlveda, delegado presidencial de Ñuble.
La ejecución de este contrato quedó en manos de la empresa Constructora Remfisc Limitada, firma que tendrá un plazo de 900 días corridos para el desarrollo y término definitivo de las obras. Este primer tramo específico abarca una extensión total de 5,5 kilómetros, abriendo camino desde el límite urbano de Chillán Viejo hasta el sector de la Escuela Quilmo.
El proyecto busca mitigar las complejas e inseguras condiciones actuales de la ruta, beneficiando de forma directa a miles de usuarios, transportistas y familias rurales que transitan diariamente por este saturado corredor viales.
“Es un hito bastante importante, ahora tenemos que seguir los procesos administrativos que nos permitan ya el inicio de obra, durante las próximas semanas también vamos a iniciar una campaña de información, tendiente a informar a todos los usuarios los distintos desvíos que se van a producir producto del inicio de esta obra. Tenemos también pensado como ruta alternativa la Ruta 5, la N-605, conocida como Camino Viejo a San Ignacio, y en definitiva esto es un gran avance y esperamos también licitar antes del fin de año el segundo tramo, que llega hasta el kilómetro 17,7 ahí en la variante San Ignacio”, aseguró Luis Carrasco, seremi MOP.
Una de las intervenciones de ingeniería más relevantes de la obra civil será la eliminación definitiva de la actual cuesta Quilmo. Este punto crítico e históricamente asociado a una alta accidentabilidad estructural será reemplazado por un nuevo trazado completamente rectificado, lo que generará una recta que optimizará significativamente los tiempos de viaje de pasajeros y reducirá notablemente los riesgos mecánicos para los automovilistas locales.
“Quienes hemos visto los distintos accidentes, muertes, daños materiales, durante tantos años, de verdad que valoramos esta gran obra. Creo que es la más importante de los últimos 20 años, por eso es que para nosotros es muy relevante, para los vecinos que viven ahí en el sector, entre el 0 hasta el 5.5, pero también para quienes transitan diariamente desde Yungay hasta la comuna vecina de Chillán, eliminar la cuesta de Quilmo, que ha cobrado tantas vidas, tantos accidentes, tanto peligro”, comentó el alcalde Jorge del Pozo.
Asimismo, el proyecto contempla un ensanche de la calzada principal, la cual pasará a contar con pistas de circulación de 3,5 metros de ancho por sentido. Las mejoras estructurales integran además bermas pavimentadas de 1,5 metros a ambos costados, una ciclovía continua para potenciar los ciclos y la reposición total de los antiguos puentes Las Lajuelas y Quilmo, estructuras que se adaptarán a las exigencias de carga pesada.
El diseño vial definitivo se complementa con avanzados sistemas de seguridad vial, señalética reflectante y demarcaciones de estándar internacional, transformando de forma integral el bienestar y la calidad de vida de la comunidad.

