Ñuble

Ñuble: Sistema frontal dejaría sobre los 900 mm de agua caída acumulada al 31 de julio

Un informe de la Unidad de Riesgo Agroclimático de INIA advierte sobre las intensas precipitaciones que continuarán afectando a la región, sumadas a fuertes vientos y una isoterma cero alta que transforma la nieve acumulada en un factor de riesgo por posibles desbordes y aludes.

El extenso sistema frontal que afecta a la Región de Ñuble, proyectado entre el 14 y el 31 de julio de 2026, podría registrar acumulados de precipitaciones altamente significativos. De acuerdo con la reciente actualización entregada por la Unidad de Riesgo Agroclimático del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), este evento prolongado dejaría entre 248 y 918 milímetros de agua caída como promedio comunal, cifra que engloba tanto los doce días ya registrados hasta este fin de semana como el pronóstico de los días restantes del mes.

Respecto a la intensidad de estas lluvias, el reporte detalla que durante la noche del domingo 26 se concentrarán los pulsos más fuertes en el secano costero, el secano interior, el valle central y la precordillera. Este peak se espera entre las 17:00 y las 23:00 horas, con tasas que alcanzarían los 11 mm/h en la zona de Coihueco. Posteriormente, hacia la noche del domingo y la madrugada del lunes 27, la mayor intensidad se trasladará directamente a la cordillera, registrando cerca de 10 mm/h en San Fabián entre las 22:00 y las 02:00 horas.

El fenómeno meteorológico estará además acompañado por un segundo episodio de fuertes vientos, pronosticado desde las 21:00 horas del jueves 30 hasta las 02:00 horas del viernes 31 de julio. En este periodo, las ráfagas podrían alcanzar los 85 km/h en Cobquecura, presentándose valores de similar intensidad en otras zonas de la región, como Pinto (79 km/h) y Yungay (72 km/h). A estas condiciones se suma el mantenimiento de una isoterma cero alta, situada en torno a los 2.692 metros sobre el nivel del mar durante las precipitaciones.

Precisamente, la combinación de una isoterma alta con lluvias abundantes representa la mayor alerta de esta actualización. Aunque tras las heladas recientes se pronostican hasta 164 centímetros de nieve nueva en la cordillera entre el 26 y el 31 de julio, la lluvia caerá sobre la nieve previamente acumulada, acelerando drásticamente su derretimiento. Esta agua de fusión incrementará la escorrentía y elevará los caudales de ríos, esteros y quebradas, lo que podría favorecer aludes y remociones en masa en sectores cordilleranos y precordilleranos, transformando la nieve de una reserva hídrica a un inminente factor de riesgo para las comunidades.

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