
Inversión del Ministerio de Obras Públicas busca mejorar la conectividad y seguridad vial entre ambas comunas, estableciendo una infraestructura moderna y permanente sobre el Río Itata.
Proyecto fue ingresado al SEA el pasado 18 de junio.
El Ministerio de Obras Públicas ingresó al Sistema de Evaluación Ambiental la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto “Construcción Puente Cerro Negro”, que unirá de manera definitiva las comunas de Quillón y Bulnes en la Región de Ñuble. La obra reemplazará la tradicional Balsa de Cerro Negro, que durante décadas ha permitido el cruce de vehículos y personas sobre el Río Itata, pero con limitaciones de capacidad y seguridad.
El diseño contempla un puente estructural compuesto por un tablero de acero y soportes de hormigón, con calzada bidireccional, bermas y un pasillo peatonal. La estructura se emplazará en línea recta respecto al cauce del río, garantizando condiciones hidráulicas seguras y un trazado compatible con los estándares de operación vial.
La inversión estimada asciende a US$ 4.335.070, equivalentes a unos $4.275 millones de pesos chilenos, con fecha de inicio de ejecución programada para el 17 de enero de 2028. Durante la fase de construcción se proyecta la contratación de hasta 150 trabajadores, mientras que en la etapa de operación se requerirá un equipo reducido de entre 6 y 8 personas.
Además de la infraestructura vial, el proyecto considera la habilitación de un espacio público denominado “Plaza Balsa Cerro Negro”, que rendirá homenaje al histórico sistema de cruce fluvial y su rol en la vida comunitaria. Este espacio busca preservar la memoria local y convertirse en un punto de encuentro para los habitantes de ambas comunas.
La iniciativa responde a la necesidad de contar con una conectividad permanente y segura, ya que la balsa actual solo permite el traslado de dos vehículos por viaje en un trayecto de 75 metros. Con el nuevo puente, se espera reducir significativamente los tiempos de traslado, mejorar la seguridad vial y fortalecer el desarrollo económico y social de la zona, especialmente ante escenarios de emergencia vinculados al cambio climático.

